Recién tuve mis primeras dos reuniones de fin de año. Una con un grupo de empresarios de recursos
humanos y la otra con el grupo de mis amigos del colegio (quienes estuvimos en
la misma generación en algún momento desde que empezamos jardín de niños y
hasta que terminamos la preparatoria). Significa
que el fin de año ya está encima.
Así que ya es el momento de detenerse por un momento
para contemplar el panorama empresarial y económico del año que está terminando
para reflexionar y analizar de lo que hemos hecho y lo que vamos a hacer para
el próximo año (año calendario, enero a diciembre).
Todas la empresas, cuando menos las más sólidas,
generan nuevos planes o ajustan los anteriores, especialmente con tantas
modificaciones al panorama económico que muchas localidades estamos viviendo. Ajustar, adecuar, modificar, cambiar,
actualizar.
Otra realidad es que no todos contamos con un Plan de
Negocio como tal, no todos lo hacen aunque termine arrumbado en uno de los
cajones o perdido entre tantos archivos electrónicos (porque además no le dimos
un título que nos permita identificarlo y encontrarlo fácilmente). El mejor de los casos es que sí tengamos un
Plan de Negocio por básico o “no terminado” que esté, cuando menos para saber
como qué deseamos lograr en el próximo año y de preferencia, las actividades que
debemos hacer para conseguirlo.
Es el momento de programar unas horas para dedicarlas
para reenfocar nuestros pensamientos y redefinir nuestros planes. ¿No sabes por dónde empezar?, hazlo sencillo,
imagina que estás en el día 31 de diciembre pero no de éste año, del próximo, y
con una copa de champagne, de sidra o de vino en la mano expresas: “Amigos, qué
gran año, estoy muy contento de haber tomado la decisión de ……………. que me
permitió este año lograr ……………”.
La pregunta es: ¿con qué palabras vas a llenar estos
espacios que hoy están vacíos? Puede ser
algo grandioso o maravilloso, también puede ser algo que a pocos o a nadie le
importe. Como director de tu empresa
seas (emprendedor en solitario, microempresario, pequeño empresario, etc.), la
decisión es sólo tuya o principalmente tuya.
Ahora, decide qué harás para hacerla una realidad y da
el primer paso:
investiga en una revista, libro, blog, portal sobre el tema,
investiga en una revista, libro, blog, portal sobre el tema,
haz una
lluvia de ideas con uno o varios colegas, asesores, directores, coordinadores,
pregúntale
a un cliente,
pregúntale
a un excliente.
Date un tiempo en los próximos días o próximas semanas
para mirar hacia atrás y ver hacia adelante, que no te gane el fin del año…
próximo, no sea que llegue antes de lo que esperas.
Felices fiestas, ¡salud!
