Mostrando entradas con la etiqueta relación de trabajo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relación de trabajo. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de julio de 2015

SERVICIO AL CLIENTE / COMUNICACIÓN EFECTIVA

Sugerencias para tratar con “gente difícil”

En sí la gente no es potencialmente “difícil”, sin embargo puede ser “diferente”.  Quienes perciben las cosas de una manera “diferente” a la nuestra, podemos pensar que son “difíciles”.  Estas son mis sugerencias para tratar con esas personas:

1) Considere que las personas que están enojadas, están convencidas de que su enojo o molestia es justificada; sea su percepción o su realidad, hay una “verdadera” razón para que estén enojados.

2) Evite enojarse también.  No se “enganche”, la violencia sólo genera más violencia, el intercambio de enojos no cambia la manera de pensar de las personas, exprésese con voz baja, calmada, pasiva.
3) Haga preguntas.  ¨Pregunte tantas veces como sea necesario para identificar claramente la razón del enojo (o molestia).

4) Muestre empatía.  Colóquese en los zapatos de la otra persona.  Muestre empatía al expresar: “si estuviese en sus zapatos (si estuviera en su lugar), me sentiría de la misma manera” o “pensando como usted, mi sentimiento sería el mismo”.  Note que ninguna de las anteriores expresiones especifica que esté de acuerdo con la persona, no diga: “estoy totalmente de acuerdo con usted”.  Lo único que dice es que si usted considerara la situación desde el punto de vista de esa persona, tendría el mismo sentimiento.

5) Escuche.  Muchas veces, las personas lo único que desean es sentirse escuchadas.  Cuando se les escucha, tienden a calmarse.  Y si pone total atención a lo que le expresan, puede estar en condiciones de identificar cuál es realmente el problema o la queja de la persona… y proceder a dar o proponer una solución.

6) Asuma la responsabilidad en el conflicto que le corresponda.  Considere la posibilidad de que el origen del problema es algo que usted hizo o dejó de hacer.  Si usted es quien se equivocó, admítalo, ofrezca una disculpa e identifique las opciones de solución que haya, después compártalas con la persona y hasta juntos pueden llegar a obtener la mejor.

7) Resuma las necesidades y deseos de ambas partes.  Clarifique la situación, asegúrese de que están hablando de lo mismo.

8) Pregunte a la otra persona qué propone que usted haga para solucionar el problema.  Al hacerlo, manifiesta que quiere ayudar y que valora la relación existente con la persona.  Hasta podría sorprenderse de que cuando busca una solución, la mayoría de las personas que se quejan o están enojadas sólo desean ser tratadas de manera justa y no están pidiendo “las perlas de la virgen”.

9) Elija con cuidado el lugar y momento para la discusión.  Si identifica que necesariamente se va a dar un enfrentamiento, asegúrese de que sea en un lugar privado y seleccione una hora en que las partes estén más relajadas.

10) Parafraseé lo que se ha dicho.  Repita lo que se ha manifestado y en las palabras de quien lo haya expresado para asegurarse de que ambos están identificando claramente dónde está la discrepancia.

11) No interrumpa.  Si lo hace “matará” los siguientes aspectos: generar confianza, ser muy sensible, manifestar una cercanía y establecer compromiso.

12) Háblele por su nombre.  Si la persona le está gritando, repita tantas veces como sea posible o necesario el nombre de la persona (lo debió preguntar con anticipación, si es que no lo sabía).  Tras mencionar el nombre de la persona, con todo respeto, podrá agregar lo que desea expresar.

13) No acepte las cosas, reúsese a que eso suceda.  Me dicen que existe el abuso verbal y es en éste momento que se manifiesta, es cuando entonces de manera decente se le dice a la otra persona que su comportamiento es inadecuado y no puede aceptar que se exprese así, la otra parte empieza a exagerar y hasta sobreactuar, también surgen los “falsos testimonios”, las mentiras.

14) Digan que “NO” de manera agradable, amable.  Si alguien se pone “aún más difícil”, utilizamos la técnica ESA (Entendimiento, Situación, Acción o Alternativa) para interrumpir y llevarlo a una posible solución.  Puede decir: “Entiendo esto es importante para usted, sin embargo la Situación es la siguiente..... (la describe) y la alternativa que le propongo es….. (la describe)”.

15) No lo tome personal.  Varias veces, las personas se enojan porque tienen hambre, alguien o algo más les hizo enojar antes (ya estaban enojadas cuando llegaron con usted), pueden sentirse solas, pueden estar cansadas, etc.  Como dicen: “no es usted, son ellos”.


Quedo en espera de los comentarios que sirvan expresar.


jueves, 4 de junio de 2015

(del libro “Reflexiones para los gerentes” de Bruce Hyland y Merle Yost)

  A diferencia de un papel familiar o de una amistad, el papel de gerente no es natural.  Usted no siempre les agradará a los demás ni será popular y con frecuencia eso no es divertido.

Les dejo estas preguntas para que las piensen y compartimos opiniones.

¿Con qué frecuencia tiene usted que preguntarse en qué forma reaccionará alguien con quien sostiene una relación personal a una decisión de negocios?
¿Usted y sus empleados saben con claridad cuál es su relación de trabajo y personal en la oficina?
¿Cómo se sintió y reaccionó usted antes en su carrera, cuando un jefe renunció a su papel de gerente en favor de un papel social?

  Cuando usted es el gerente, su relación con las personas es artificial.  Con los amigos y la familia, ustedes quieren estar juntos y así lo deciden.  En la relación administrativa, se ven obligados a estar juntos y eso no les agrada a todos.  A menudo significa tomar decisiones con las que no están de acuerdo los demás.

  Algunos gerentes tratan de que la relación con sus empleados sea social.  Aunque inherentemente eso no es bueno ni malo, sí puede complicar la operación.  Las relaciones sociales con los empleados sólo funcionan cuando se mantienen separadas por completo, sin relacionarse con el enfoque principal.  Si usted alguna vez duda en tomar una buena decisión de negocios porque podría dañar su relación personal con un empleado, entonces ha cruzado la línea.

  Usted tiene el papel administrativo porque lo eligieron para obtener resultados, no porque haya ganado un certamen de popularidad.  La relación se basa en la lógica, no en la emoción.  Cualquier otra cosa es una bonificación adicional.

Un caso
  Leonor se desempeñaba en el área de admisiones y registros en una institución académica pública (subsidiada por el Gobierno Estatal).  En un momento fue promovida a la gerencia porque conocía bien su trabajo y sabía tratar a las personas.

  Cuando llegó a la gerencia, quería agradarles a todos.  Dado que había “ascendido desde el nivel de empleada”, tenía amistad con muchos empleados y no quería que pensaran que el puesto se le había subido a la cabeza.

  Pronto se vio asediada por ciertos empleados que querían que hiciera las cosas a su manera (de ellos, los empleados).  Cada vez le eran más difícil hacer determinadas asignaciones, en especial cuando tenía que reducir la fuerza laboral.  También empezó a oir rumores de que algunos miembros de su personal pensaban que favorecía a sus viejos amigos con las mejores tareas y puestos.

  Leonor valoraba su amistad con esas personas, pero sentía que estaban comprometiendo su efectividad y su libertad de tomar decisiones.  Decidió realizar una reunión con todo el personal y “poner las cartas sobre la mesa”.  Expresó: “ser gerente requiere que me aleje hasta cierto punto de mis relaciones personales”, luego también les dijo: “valoro mi amistad con muchos de ustedes, sin embargo deben entender que lo más importante es un trato igual para todos.  La amistad jamás podrá ser la base de mis decisiones, así que les pido que no la usen para presionarme al tomarlas.  También les pido su comprensión y su apoyo cuando deba tomar una decisión con la que tal vez ustedes no estarán de acuerdo”.

  Esto dejó a Leonor en libertad de actuar como gerente y de interactuar de una manera auténtica con su personal.  Por irónico que a algunos de ustedes les parezca, mantuvo varias amistades que seguramente, si hubiese dejado las cosas como estaban, habrían podido resultar seriamente dañadas.



Les invito a regresar a las preguntas al inicio de este escrito y modificar o reafirmar las respuestas que habían contemplado.